Embajada en Italia

4. Nuestra Sede

La actual Embajada de la República Argentina en Italia está ubicada en el Rione Castro Pretorio de la capital italiana, que es una antigua circunscripción municipal donde se encuentran testimonios arqueológicos de época romana, medieval y renacentista que cubren 2500 años de historia. 

La casa fue construida a partir del año 1874 por el Diputado italiano Marqués Beniamino Pandolfi Guttaduro, que habría adquirido el terreno en el año 1873 y fue vendida al Gobierno Argentino en 1889, convirtiéndose en el primer inmueble adquirido para sede de una Representación Diplomática argentina en Europa.

El Palacete de estilo “Umbertino”, también conocido como “palazzina Pandolfi”, está envuelto en una ola de misterio y magia. Historias de amores y traiciones, la hacen centro de un historia relacionada directamente con las altas esferas del poder.

Anteriormente a la compra efectuada por el Gobierno Argentino al Marqués Pandolfi había sido habitado por la Duquesa Bolognini Litta-Visconti cuyas relaciones con el Rey Umberto, según cronistas de época, daban  tema para frecuentes  comentarios.

Se dice que la agraciada dama, para sus encuentros secretos, habría construído un largo túnel que se comunicaba directamente con alguna “casa nobile” de la ciudad. Sorpresivamente, la dama debió abandonar la propiedad, la que se puso inmediatamente a la venta. El túnel existe en la actualidad y en algún momento de su centenaria historia, fue herméticamente clausurado.

En el año 1947, en ocasión de la visita de Evita Perón a Italia, la Embajada Argentina se preparó para recibir a la ilustre huespéd. Por ello, el entonces Embajador, decidió ordenar numerosas refacciones que habrían cambiado la fisonomía del edificio. La dificultad mayor era la de brindar al edificio una entrada digna del acontecimiento. Por lo tanto fue necesario aportar algunas modificaciones al antiguo ingreso que tenía una marcada pendencia, llevándolo a nivel de la calle,  obteniéndose de esta manera una magnífica entrada decorada en ambas paredes con nichos y con pisos de lajas de mármol blanco y negro. En el fondo, en el lugar del viejo garage, se construyó un pequeño jardín con canteros y una importante fuente.

En el piso principal, después de la escalera de marmol, se abren los numerosos salones en los cuales la Señora Perón recibirá a los huéspedes. El estilo es diferente en todos los ambientes: se pasa del estilo Luis XV, al veneciano y al pompeyano.

La compra del inmueble por el Gobierno Argentino

Según la escritura de compraventa el Marqués Beniamino Pandolfi Guttaduro vendió al Gobierno de la República Argentina en fecha 9 de abril de 1889 el edificio sito en la Piazza dell’Esquilino, 2 por la suma de 500.000 Liras divididas en siete cuotas anuales en oro (Napoleones).

La contraparte argentina firmante el acto notarial es el Representante Diplomático ante el Rey de Italia Umberto I  Savoia, Dr. Antonio Del Viso, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario.

Constan en la escritura la existencia de dos préstamos hipotecarios a favor de la Condesa Giacinta Marascotti de Martini  el 17 de mayo de 1876 y posteriormente al Banco Marignoli y Cavallini,  el 8 de julio de 1880.

El Ministro Del Viso se comprometió a entregar, en calidad de anticipo, la suma de 30.000 Liras que rindieron un interés del 6% anual.

Por  Ley  Nº 2762 de 1890 se aprueba la compra de la casa en Roma. Pero la grave crisis que se había desatado en la Argentina aquel mismo año, magistralmente descripta por Julián Martel en su obra “La Bolsa”  (Estudio Social, Imprenta Artística “Buenos Aires”, 1891) enfrenta al Gobierno con un cuantioso déficit presupuestario y un no menor déficit en la balanza comercial por lo que se busca, apelando a todos los medios, reducir el gasto público. Por ello, la propia Ley mencionada en su art. 2 “autoriza al Poder Ejecutivo para gestionar la rescisión del Contrato de Compra-Venta al que se refiere el art. 1, o en su defecto, a vender al espresado inmueble, debiendo dar cuenta en las sesiones del próximo período del uso que hubiera hecho de esta autorización”.

El Canciller Eduardo Costa ordena al Ministro Del Viso anular la compra y solicitar la devolución del adelanto antes mencionado y las cuotas aportadas. Nuestro representante en Roma desaconseja la venta inmediata en función de las bajísimas ofertas  por parte de ciudadanos italianos hechas, precisamente, para lucrar con la crisis argentina.

Felizmente el incumplimiento del art. 2 de la Ley 2762 permite que hoy la República cuente con una sede propia y prestigiosa en la Ciudad Eterna.


 

Fondo argentino de cooperación sur-sur y triangular